María, Madre del amor hermoso,
dulce muchacha de Nazareth,
tú que proclamaste la grandeza del Señor y,
diciendo que "si",
te hiciste Madre de nuestro Salvador
y Madre nuestra:
Atiende hoy las súplicas que te hago.
En mi interior una nueva vida está creciendo (o crecerá):
un pequeño que traerá alegría y gozo,
inquietudes y temores,
esperanzas y felicidad a mi hogar.
dulce muchacha de Nazareth,
tú que proclamaste la grandeza del Señor y,
diciendo que "si",
te hiciste Madre de nuestro Salvador
y Madre nuestra:
Atiende hoy las súplicas que te hago.
un pequeño que traerá alegría y gozo,
inquietudes y temores,
esperanzas y felicidad a mi hogar.
